
ESCUELA PREPARATORIA, IXTLAHUACO, HGO.
“Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes de provincias, de reinos, de montañas, de bahías, de naves, de islas, de peces, de habitaciones, de instrumentos, de astros, de caballos y de personas. Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara”.-Jorge Luis Borges, El hacedor.
El proyecto arquitectónico parte de razones sociales y educativas, dónde la integración y el desarrollo común desembocan en la escuela preparatoria. Proyectada con la pendiente original del terreno y con la intención de un bajo mantenimiento, construida en su mayoría con materiales de la región y dejando los árboles existentes en el predio, el objeto arquitectónico trata de ser respetuoso con su medio físico; se mimetiza con los bloques verdes que tienen a su alrededor cada edificio, es un solo elemento frente a la inmensidad del resto del contexto.
Partiendo del reto de orientar a que la escuela se convierta en una importante referencia para la zona, se tiene un eje rector del cual se desprenden ejes secundarios donde se emplazan los demás edificios. El proyecto fue realizado en colaboración conjunta por alumnos de la UAEH, lo que permite ser horizontal y bilateral desde el momento de la conceptualización. La preparatoria Lolotla permite mostrar el lado de la arquitectura donde el pilar no es un verbo en infinitivo o una masa de concreto, el pilar de la preparatoria Lolotla es la comunidad y su necesidad real por elevar la calidad de su entorno; Lolotla apuesta partir una mejora social para llegar a una individual.




